Se cree que la atresia y estenosis duodenales casi siempre se deben a la falta de recanalización, aunque otros objetan esta teoría. Durante la tercera semana de desarrollo embrionario surgen en la segunda parte del duodeno las yemas hepática y pancreática que dan lugar al sistema hepatobiliar y el páncreas. Al mismo tiempo, el duodeno pasa por una fase sólida y su luz se restablece por la coalescencia de vacuolas entre la 8 y 10a semanas. Alguna agresión embrionaria en esta etapa puede dar lugar a membranas intrínsecas, atresias y estenosis.
En ocasiones, la atresia se relaciona con la presencia de tejido pancreático alrededor del duodeno. Es probable que este fenómeno sea una falla del desarrollo duodenal y no un páncreas anular verdadero. A menudo, la parte distal del árbol biliar es anormal y se abre en una parte proximal o distal a la atresia. Hay informes de atresia biliar, agenesia vesicular y estenosis del colédoco en relación con la atresia duodenal, especialmente con las atresias dobles, un raro fenómeno que tiene una incidencia familiar distintiva.
La estenosis, u obstrucción incompleta, puede deberse a un diafragma o membrana con una pequeña abertura. Una membrana delgada que forma un globo en sentido distal se describe como una manga de viento La atresia, u obstrucción completa, puede mantener la continuidad muscular duodenal o con una brecha que suele estar llena con tejido pancreático
Son frecuentes la premadurez, el retraso del crecimiento y las malformaciones concomitantes. Casi 50% de las atresias duodenales se vincula con alguna otra anomalía (p. ej., cardiacas, genitourinarias, anorrectales o, a feces, atresia esofágica) y hasta el 40% tiene trisomía 21.
Si bien el sitio de obstrucción casi siempre se clasifica como preampollar o posampollar, la mayoría es periampollar. De acuerdo con el grado de obstrucción, el duodeno proximal y el estómago dilatan varias veces su tamaño normal. El píloro se distiende e hipertrofia. El intestino distal a la obstrucción se colapsa y, cuando la atresia es completa, tiene paredes delgadas. Puesto que la obstrucción es alta, se descomprime por vía proximal en el útero y la perforación es rara. Hasta la mitad de los pacientes presenta polihidramnios relacionado, con parto prematuro en una tercera parte. También es frecuente que haya retraso del crecimiento, lo cual implica que el feto estuvo privado de la contribución nutricional del líquido amniótico deglutido.
Diagnóstico
El polihidramnios se produce por la obstrucción intestinal alta ya que se altera la resorción del líquido amniótico. El estómago y el duodeno proximal dilatados pueden verse en el ultrasonido prenatal, al igual que muchas anomalías cardiacas. La mayor parte de los casos con atresia duodenal se detecta entre el séptimo y octavo meses de gestación, pero los resultados normales en el ultrasonido de un feto con polihidramnios en esa época no excluyen la obstrucción duodenal.
Por lo regular, el vómito de líquido claro o teñido con bilis inicia unas horas después del nacimiento. La distensión o babeo excesivo pueden estar presentes o no. La aspiración a través de una sonda nasogástrica de más de 20 ml de contenido gástrico en un recién nacido sugiere obstrucción intestinal; la ingestión normal es menor de 5 m1. El diagnóstico de obstrucción incompleta (estenosis o membrana) puede retrasarse hasta mucho después del periodo neonatal. Dado que casi todas las obstrucciones duodenales son distales a la ampolla, el vómito está teñido con bilis en más de dos tercios de los pacientes. En ocasiones se produce vómito teñido de sangre por gastritis. Es posible que la distensión abdominal no sea evidente por el vómito. El diagnóstico tardío puede provocar deshidratación, hiponatremia e hipocloremia. Si existe, la ictericia rara vez es obstructiva y es más probable que se deba a la premadurez y deshidratación.
Una radiografía abdominal en posición vertical con instilación de aire como contraste, si fuera necesario, es suficiente para confirmar el diagnóstico La presencia de gas más allá del duodeno indica que la obstrucción es incompleta. Cuando se observa gas después del duodeno, no puede excluirse el vólvulo de intestino medio y es obligatoria una exploración urgente. Cuando la obstrucción es incompleta, se requiere una comida con medio de contraste para excluir la malrotación y el vólvulo y sólo si no es posible la operación inmediata Raras veces el árbol biliar está lleno con aire y se demuestran varias anomalías pancreáticas y biliares. Los autores no realizan un enema con contraste antes del tratamiento
quirúrgico porque es raro encontrar una atresia colónica y el enema es un método inexacto para identificar la malrotación.
Tratamiento
Una vez que se estableció el diagnóstico, se inician la descompresión gástrica y la corrección de los líquidos y electrólitos. Es necesario excluir otras anomalías relacionadas. Sólo después de reanimar al lactante se practica la corrección quirúrgica, a menos que la mal-rotación y el vólvulo se mantengan como diagnósticos posibles.
Se prefiere una incisión supraumbilical transversal. La obstrucción duodenal se expone mediante la movilización del colon ascendente y transverso a la izquierda y mediante la identificación de cualquier malrotación relacionada, lo cual sucede casi en 30% de estos individuos.5 Tal vez parezca que el páncreas es anular. En ocasiones puede reconocerse una vena porta anterior. El duodeno y yeyuno distales a la obstrucción completa están colapsados y sus paredes son delgadas en comparación con el duodeno hipertrófico y dilatado proximal a la obstrucción. Se moviliza una longitud suficiente de duodeno distal a la atresia. La mayoría de los cirujanos prefiere la duodenoduodenostomía romboidea o laterolateral, con una incisión transversal en la cara inferior de la parte bulbosa proximal ciega y una incisión longitudinal en el intestino distal. La continuidad muscular de la pared duodenal sugiere una deformidad en manga de viento o un diafragma que requiere vigilancia adicional durante la corrección quirúrgica.
Aunque se ha propuesto la duodenotomía y resección de la membrana, existe la posibilidad de lesión biliar con este abordaje, el cual no parece tener ventajas funcionales sobre la duodenoduodenostomía.
En algunos casos se realiza una duodenoplastia reductora, cortando una cuña de la cara anterolateral de la segunda porción del duodeno;1 la forma más sencilla de hacer esto requiere una engrapadora. Es necesario ser cuidadoso para no estrechar el duodeno ni lesionar la ampolla de Vater. El procedimiento de Ladd debe realizarse cuando sea necesario. La descompresión nasogástrica posoperatoria en lugar de gastrostomía reduce la estancia en el hospital de un promedio de 20 a ocho días. Los índices de supervivencia son mayores de 90%; en la mayoría de los casos, la mortalidad se debe a alguna anomalía cardiaca o trastorno cromosómico relacionado.
Las complicaciones posoperatorias tempranas pueden relacionarse con fuga en la anastomosis y sepsis local. La lesión quirúrgica de la vía biliar ocasiona «atresia adquirida». Las complicaciones a largo plazo incluyen reflujo alcalino y ulceración péptica o estasis duodenal con síndrome de asa ciega, dolor abdominal recurrente y diarrea.También hay informes de cálculos biliares después de la reparación de atresia duodenal Es obligatorio mantener un seguimiento prolongado.