En el periodo de 38 años comprendido entre 1959 y 1997 se trató a 166 lactantes y niños con atresia o estenosis duodenal en el Red Cross Children’s Hospital en Cape Town. Los 103 que se trataron entre 1977 y 1997 se analizaron con detalle. En estos 103 sujetos se observó polihidramnios materno en 12.5% con estenosis y en 65% con atresia. La obstrucción se debía a la estenosis en 21 casos, estenosis múltiple en uno, membrana duodenal en 14, atresia única en 65 y atresias múltiples en dos. Treinta y seis niños tenían síndrome de Down, 18 cardiopatía congénita y ocho anomalías esofágicas y anorrectales. Más del 50% de aquellos con estenosis o membranas fenestradas se detectó tardíamente (cinco semanas a 14 años). La premadurez fue mucho más frecuente en caso de atresia (28 de 65, 43%), en comparación con las obstrucciones incompletas (ocho de 35, 23%). Sólo seis pacientes se registraron con inserción biliar proximal y distal a la obstrucción. Las tres personas que tenían membranas múltiples eran hermanos y sufrían inmunodeficiencia relacionada No se intentó la duodenoplastia ni la excisión de la membrana. La gastrostomía se utilizó en forma rutinaria hasta 1992, cuando un estudio prospectivo demostró que el periodo hasta la alimentación oral completa era de 15 días en pacientes con gastrostomía y sólo de ocho días en niños sin gastrostomía. El procedimiento de Ladd sólo se realizó si el mesenterio no estaba fijo y el pedículo residual era estrecho, lo que predisponía al paciente al vólvulo. En la experiencia de los autores, no se registró ningún episodio de vólvulo de intestino medio relacionado con atresia duodenal. En esta serie, sólo un individuo necesitó una segunda operación, la cual se realizó a los seis años de edad, por dolor abdominal crónico y megaduodeno residual. La duodenoplastia reductora resolvió los síntomas.