“GENERACIÓN DEL PULGAR”: MAESTROS DE LA TECNOLOGÍA


La nueva generación llamada “del pulgar” se refiere a los jóvenes que rondan los 14 años y que usan el pulgar en funciones donde las generaciones anteriores utilizan el dedo índice.

El uso habitual de la tecnología ha provocado que los niños y jóvenes otorguen otras habilidades a sus dedos. Actualmente, las nuevas generaciones utilizan el pulgar como el que indica, lo que para otros tenía representación con el índice.

“Si bien la tecnología es muy necesaria en la actualidad, no es ella la que se ha adaptado al cuerpo del ser humano, más bien somos nosotros los que hemos decidido darle un giro a cómo utilizar estos productos”, así lo explica la doctora Marcela Paredes, neuróloga infantil de Clínica Santa María.

Esto se debe a una característica propia del cerebro humano que permite adaptarnos al entorno. La plasticidad del cerebro se expresa en tres niveles: la sinapsis – conexión entre neuronas – se hace más rápida. Por ejemplo, que los niños muevan sus pulgares con destreza y rapidez; la capacidad de establecer nuevas conexiones, lo que ayuda a realizar mejor una tarea; y finalmente, el uso de zonas del cerebro para otras actividades según los requerimientos.

Según explica la neuróloga, “los niños de esta generación han tenido un desarrollo bilateral de sus habilidades, es decir, en este caso el pulgar de ambas manos tiene mayor agilidad y desarrollo para adaptarse y poder manejar de forma óptima los aparatos tecnológicos”.

El uso de estos últimos, ha provocado cambios en las manos de los niños, ya que han crecido manipulando teléfonos móviles y consolas de videojuegos, modificando así el uso habitual de los dedos.

La especialista señala que “a nivel neurológico, esta nueva generación no tiene ningún problema, pero sí presenta una distorsión en el lenguaje, ya que la tecnología y la inmediatez de ésta, lleva a que los jóvenes mientras antes contesten y puedan escribir más en cortas palabras es mejor, por lo tanto, su lenguaje es más básico”.

Este grupo de jóvenes presenta menos interacción social, ya que su compañía por lo general es un medio tecnológico. El de mayor uso es el celular, pues permite hablar, jugar, comunicarse de forma inmediata y escuchar música, es decir, lo que a los jóvenes de hoy les atrae y gusta.

La nueva generación ha demostrado una rápida adaptación a este mundo tecnológico, ya que al crecer junto a él, la plasticidad de cerebro ha permitido familiarizar las actividades y favorecer el aprendizaje de forma ágil.

La Dra. Marcela Paredes recomienda que el uso de la tecnología siempre se dé en término medio. “Aunque su abuso no produce un daño grave a nivel neurológico, sí lo hace en los estilos de vida, causando cada vez un mayor individualismo en la sociedad”.

Además, la especialista explica que “esta nueva generación sí desarrolla ciertas dificultades al tener un mayor desarrollo en el pulgar, ya que les cuesta poner en práctica la pinza (dedo índice, más el pulgar para tomar objetos), tienen problemas para tomar los lápices y los movimientos realizados son más gruesos”.

Para algunos adultos, la gran diferencia y dificultad de este nuevo mundo es quedar estancados con la tecnología, ya que no tienen la misma agilidad de los jóvenes para aprender a manejar de forma óptima los nuevos sistemas.

La doctora Paredes recomienda que “los niños antes de los dos años de edad no pasen muchas horas al día frente a las pantallas, ya que deben desarrollar la creatividad y un buen lenguaje antes de enfrentarse a la tecnología”.

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Categoría: Neurología.




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